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lunes, 4 de noviembre de 2013

"Aconsejaría que niños y embarazadas usen lo menos posible el móvil"

"Aconsejaría que niños y embarazadas usen lo menos posible el móvil"

Ceferino Maestu participó en la jornada sobre telefonía móvil.

"No se deben utilizar los wifi con potencias por encima de las autorizadas, como sucede"


Ceferino Maestu (Madrid-1954) es doctor en Medicina, especialista en Bioelectromagnetismo e Ingeniería Biomédica y profesor de la ETS de Ingenieros de Telecomunicación

S. R. - PONTEVEDRA
“Telefonía móbil e saúde” es el título de la jornada que celebró ayer en Pontevedra la Coordinadora Provincial contra a Contaminación Electromagnética y que reunió a expertos en legislación, reglamentos locales y educación para la salud, entre otros. Como asesor científico fue invitado Ceferino Maestu, que recuerda que “las radiaciones electromagnéticas no son sólo la telefonía móvil, son muchas cosas porque vivimos en un mundo donde hay una cantidad de radiaciones electromagnéticas muy elevada y cada una de ellas tiene unos efectos diferentes, por tanto establecer unos riesgos en general es muy complicado, prácticamente imposible, pero cada vez hay más estudios que nos indican que debemos tomar medidas de precaución porque ya encontramos efectos a niveles más bajos”.
-–¿En qué momentos del día se expone una persona a radiaciones electromagnéticas?
–A todas horas, constantemente están produciéndose emisiones de todo tipo, lo que sucede es que no conocemos bien sus consecuencias, pero constantemente recibimos esas radiaciones que son artificiales, tanto que no hay manera de cuantificar cuánto se expone uno, si bien una persona que en el campo se expone menos que en la ciudad. Por ejemplo en una habitación serían los electrodomésticos, las emisiones de las antenas próximas, los móviles de las personas que circundan, los teléfonos inalámbricos, las emisoras de la policía, las emisiones de radiofrecuencia variadas de comunicaciones, las de la televisión y radio, etcétera.
-–¿Qué recomendaciones hace en el caso de los sistemas wifi y de los microondas?
–No se deben utilizar los sistemas wifi con potencias por encima de las autorizadas como de hecho está ocurriendo actualmente. En el caso del microondas aconsejaría que cuando se utilice la persona se ponga lo más lejos posible de él, si uno va a calentar un vaso de agua que encienda el aparato y se vaya, la separación del aparato de microondas es lo determinante. En general los apantallamientos que tienen y que están marcados por norma no protegen suficientemente a la gente.
–¿Qué plantea más problemas: las antenas o el uso continuado del móvil?
–Para mí es más importante el teléfono que la antena, hay mucha gente preocupada por las antenas pero utiliza habitualmente el móvil y esto es un poco asimétrico. Ambas cosas son radiantes, ambas utilizan una frecuencia alta para su transmisión y ambas pueden producir efectos: si uno habla por el teléfono móvil una hora seguida es muy probable que eso tenga algún tipo de consecuencia, igual que si se está muy expuesto a una antena que tiene enfrente de su casa, pero ambas cosas son preocupantes y lo mejor que se puede hacer es utilizarlas con medida, para lo que están hechos, que es para momentos puntuales y no para mantener largas conversaciones ni exponerse continuamente.
–¿Recomendaría que niños y gestantes no usasen el móvil?
–Aconsejaría que niños y embarazadas lo usasen lo menos posible; no sabemos con precisión qué consecuencias tiene.
–Las compañías señalan que no hay pruebas de que se produzcan daños...
–La carga de la prueba no la puede tener el usuario, el que tiene que probar que es inocuo es la compañía. El problema es que en estos momentos hay una gran cantidad de investigaciones que dan resultados en una dirección y en otra y no se puede afirmar de forma categórica nada...Y mientras tanto se desarrolla la telefonía un poco sin conocer en profundidad las consecuencias, esa es la realidad: ni los científicos que afirman que no hay ninguna consecuencia ni los que afirmamos que sí que puede haberlas tenemos pruebas absolutas. Son sospechas, indicios, primeros rasgos experimentales que nos llevan en una dirección u otra, pero creo que ante esta duda debe aplicarse un principio lógico de precaución exponiendo a la población a los menores niveles posibles; eso parece razonable.

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